Las cicatrices cutáneas defectuosas o «viciosas» son cicatrices inestéticas que en ciertas ocasiones llevan a los pacientes a consultar al especialista. A diferencia de las cicatrices patológicas, no se caracterizan por ser evolutivas (estables), inflamatorias (hipertróficas, queloides) que precisen tratamiento médico, ni degenerativas (carcinoma). Existe una gran variedad semiológica de las cicatrices cutáneas defectuosas, que casi siempre requieren técnicas simples de reparación mediante plastias autólogas.