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Tratamiento de la preeclampsia

[5-036-A-20]  - Doi : 10.1016/S1283-081X(06)47966-2 

B. Haddad  , M. Beaufils, F. Bavoux

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Resumen

La preeclampsia representa una de las primeras causas de mortalidad materna en los países desarrollados. Su frecuencia se sitúa en el 2,5-6,5% de los embarazos de bajo riesgo, y en el 20- 25% de las pacientes de alto riesgo. Su tratamiento final sigue siendo la interrupción del embarazo y la extracción de la placenta. No obstante, esta actitud puede provocar complicaciones fetales, sobre todo relacionadas con una posible prematuridad. En todos los casos de preeclampsia, debe realizarse de inmediato una valoración del estado materno y fetal con la paciente hospitalizada, lo que permite clasificarla en grave o leve, y orientar el tratamiento, teniendo en cuenta la fase del embarazo. En lo que concierne a la preeclampsia grave, la interrupción de la gestación y la extracción de la placenta se imponen a partir de las 34 semanas de amenorrea. En cambio, antes de ese momento, la mortalidad y la morbilidad fetales son muy elevadas e invitan a retrasar la interrupción del embarazo. Esta actitud permite una ganancia de 7-10 días de promedio, la realización de una corticoterapia preventiva y, por último, una mejora del pronóstico perinatal. No obstante, esta actitud conservadora puede originar complicaciones maternas (eclampsia, síndrome HELLP, hematoma retroplacentario), lo que lleva a realizar una vigilancia estrecha y la interrupción de la fase expectante ante el mínimo signo de gravedad materna o fetal. En lo que respecta a la preeclampsia leve, la regla es la actitud expectante. La interrupción de la gestación debe plantearse a partir de las 38 semanas de amenorrea, sin precipitarse. La crisis de eclampsia, por sus riesgos de fallecimiento y de secuelas neurológicas, ha sido objeto de estudios recientes sobre la prevención de su recidiva y de su aparición. Se ha demostrado con claridad que el sulfato de magnesio es el tratamiento de elección en la prevención de la crisis de eclampsia. Por tanto, este tratamiento debe prescribirse de primera intención en esta indicación.


Palabras Clave : Preeclampsia, Interrupción del embarazo, Síndrome HELLP, Sulfato de magnesio


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