Traumatismos del páncreas y el duodeno: principios de tratamiento y técnicas quirúrgicas - 24/09/26
: Professeur des Universités, praticien hospitalier, J. Abba : Praticien hospitalier, E. Devant : Praticien hospitalier, C. Arvieux : Professeur des Universités, praticien hospitalier, O. Risse : Praticien hospitalier, M. Chirica : Professeur des Universités, praticien hospitalierResumen |
La gravedad de los traumatismos pancreáticos se debe a su habitual falta de correlación con su expresión clínica y a su relativa rareza. Los retrasos en el diagnóstico pueden dar lugar a complicaciones graves, que pueden ser difíciles de tratar. La más grave es la pancreatitis aguda postraumática, que se asocia a un alto riesgo de muerte tardía. Las decisiones dependen de las circunstancias del diagnóstico. En el caso de un paciente hemodinámicamente inestable, la laparotomía de control lesional es esencial para detener la hemorragia. En cambio, si la hemodinámica se controla durante la laparotomía exploratoria, hay que reconocer la lesión, su localización y su gravedad, en función de la existencia de una ruptura del conducto pancreático principal y de una eventual lesión duodenal asociada. Las contusiones pancreáticas sin ruptura ductal suelen tratarse mediante drenaje por contacto. En caso de lesión corporal o caudal con ruptura del conducto pancreático principal, se propone la resección caudal del páncreas, ya que la evolución postoperatoria es simple. En el caso de una lesión pancreática derecha con ruptura del conducto pancreático principal, lo más frecuente es proponer un drenaje amplio, ya que: (i) la duodenopancreatectomía cefálica (DPC) de urgencia es un procedimiento engorroso y con malos resultados, (ii) la colocación de una prótesis mediante cateterismo retrógrado endoscópico puede decidirse en el postoperatorio, (iii) el manejo de una fístula pancreática pura suele ser sencillo. Si la DPC parece inevitable, hay que pensar en la posibilidad de aplazar el restablecimiento de la continuidad al día 1 o al día 2. Con abdomen cerrado, se debe realizar una TC para buscar una ruptura del conducto pancreático. Si el conducto pancreático principal está intacto, la vigilancia es clínica, de laboratorio y radiológica. En caso de ruptura del conducto pancreático principal, la decisión puede ser difícil: aunque la opción no quirúrgica puede tener éxito, pueden surgir complicaciones difíciles de tratar, mientras que la resección izquierda, que es más mutilante inicialmente, puede evitarlas si se decide precozmente.
El texto completo de este artículo está disponible en PDF.Palabras clave : Traumatismo del páncreas, Duodeno, Conducto pancreático principal, Laparotomía de control lesional, Tratamiento no quirúrgico, Esplenopancreatectomía, Duodenopancreatectomía cefálica, Seudoquiste pancreático, Colangiopancreatografía retrógrada endoscópica, Colangiopancreatografía por resonancia magnética
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