Piel y eosinofilia - 06/07/26
Resumen |
El eosinófilo es una célula citotóxica, proinflamatoria e inmunorreguladora. Su distribución es esencialmente tisular, predominantemente en los lugares de contacto con el medio ambiente, como la piel. Aunque las propiedades de los eosinófilos pueden ser beneficiosas (defensa antiparasitaria y tumoral), su acumulación en la piel es casi siempre deletérea. En ciertas dermatosis inflamatorias, como la dermatitis atópica o el penfigoide bulloso, el eosinófilo es una de las células efectoras cuya activación conduce a la liberación de mediadores pre y neoformados que contribuyen a la constitución de lesiones tisulares y al mantenimiento de la reacción inflamatoria. Junto a estas enfermedades asociadas a la eosinofilia, las « dermatosis eosinofílicas » constituyen un grupo heterogéneo de enfermedades cutáneas que no pertenecen a ningún marco nosológico conocido, para las cuales la eosinofilia tisular y a veces la eosinofilia periférica constituyen el principal criterio diagnóstico. Por último, la frecuencia y la diversidad de los signos cutáneos que se encuentran en los síndromes hipereosinofílicos justifican su inclusión en este artículo.
Palabras clave : Eosinófilo, Interleucina 5, Dermatosis eosinofílicas, Foliculitis eosinofílicas, Síndrome de Wells, Síndromes hipereosinofílicos
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